1 de febrero de 2026

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Criptomonedas estables: qué son las ‘stablecoins’, cómo operan y cuáles son sus principales usos

Las criptomonedas estables, conocidas como stablecoins, surgieron como respuesta a la volatilidad de activos digitales como el bitcoin. Estas monedas digitales mantienen su valor anclado a un activo de referencia —ya sea una divisa, una materia prima, otras criptomonedas o incluso algoritmos— y hoy son parte esencial de la regulación financiera global, especialmente en Europa, bajo el reglamento MiCa que entró en vigor en 2024.

¿Qué son las stablecoins y por qué son diferentes?

A diferencia de criptomonedas como el bitcoin o el ether (ETH), cuyo valor puede fluctuar violentamente en cuestión de horas, las stablecoins buscan estabilidad. Su precio permanece vinculado a un activo de referencia que garantiza su paridad. Esto las convierte en una opción atractiva tanto para inversionistas como para usuarios que desean realizar transacciones seguras y rápidas.

El auge de estas monedas digitales responde a la necesidad de reducir el riesgo en un mercado caracterizado por la especulación y la inestabilidad. En 2022, por ejemplo, el bitcoin perdió más del 60 % de su valor, mientras que en 2024 alcanzó un récord histórico de 73.800 dólares. En ese contexto, las stablecoins representan un refugio confiable.


Tipos de stablecoins según su respaldo

  1. Respaldo fiduciario (monedas tradicionales)
    Están vinculadas a divisas como el dólar, el euro o la libra. Mantienen una relación de 1 a 1 con la moneda de referencia. Ejemplos:
    • Tether (USDT)
    • USD Coin (USDC)
    Su respaldo se asegura con reservas equivalentes depositadas en bancos o entidades financieras.
  2. Respaldo en materias primas (commodities)
    Asociadas a bienes tangibles como el oro, la plata o el petróleo. Ejemplos:
    • Tether Gold (XAUT)
    • PAX Gold (PAXG)
    En épocas de inflación, estas criptomonedas funcionan como un refugio de valor respaldado por activos físicos.
  3. Respaldo criptográfico (cripto-colateralizadas)
    Utilizan otras criptomonedas como garantía.
    • Dai (DAI) es uno de los ejemplos más conocidos, respaldado principalmente en ether (ETH).
    • Emplean un sistema de sobrecolateralización: se mantiene un valor mayor en criptomonedas que el emitido en stablecoins para amortiguar la volatilidad.
  4. Stablecoins algorítmicas
    No dependen de activos físicos. Su paridad se mantiene mediante algoritmos y contratos inteligentes que regulan automáticamente la oferta y la demanda.
    Ejemplos:
    • Ampleforth (AMPL)
    • Frax (FRAX), que combina respaldo algorítmico con reservas.

Usos más comunes de las stablecoins

  • Transferencias y remesas internacionales
    Permiten enviar dinero en cuestión de minutos y con comisiones mucho más bajas que las de los bancos tradicionales.
  • Trading y liquidez en el mercado cripto
    Funcionan como puente seguro entre distintas criptodivisas, facilitando intercambios rápidos sin exponerse a pérdidas por volatilidad.
  • Finanzas descentralizadas (DeFi)
    Se utilizan como colateral en préstamos, plataformas de inversión y generación de rendimientos.
  • Pagos en comercios electrónicos
    Aunque todavía en menor medida, cada vez más negocios digitales empiezan a aceptar stablecoins como medio de pago confiable.

Según un informe de Harvard Business Review, las stablecoins representan una alternativa prometedora para pequeñas y medianas empresas, ya que ofrecen una infraestructura de pagos más competitiva, accesible y ágil que la banca tradicional.


El marco regulatorio: MiCa en Europa

La importancia de las stablecoins ha llevado a su inclusión en el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCa, por sus siglas en inglés), vigente desde junio de 2024 en la Unión Europea. Esta normativa obliga a los emisores a:

  • Estar autorizados formalmente.
  • Contar con reservas sólidas.
  • Garantizar la transparencia y la solvencia.

El objetivo es proteger a los usuarios e integrar estas monedas digitales en el sistema financiero de manera segura, con plena implementación prevista para julio de 2026.